Martes 3 de septiembre. Las 5 heridas del niño interior. La herida de la humillación. Red de Ho'oponopono de Agartam




Estamos dando un vistazo para poder ReConocer y Sanar las cinco heridas de nuestro niño Interior. 

El ejercicio primordial para sanar es ReConocer la herida, las memorias dolorosas en nosotros y Aceptar la situación que hemos vivido, lo que hemos sentido. Que nuestros padres igualmente han sido niños heridos y lo han gestionado como han podido, sabido, de acuerdo a su nivel de consciencia.  Que lo que hemos sentido también es válido, está bien y no hemos podido hacer otra cosa. 



Las heridas crean un patrón que nos ReActiva. Nos hacen reaccionar automáticamente ante las situaciones que nos Recuerdan/ReAbren ese dolor vivido cuando eramos niños.

Hemos visto ya la herida del rechazo. Recordamos... se genera desde la Concepción al primer año de vida. Con el progenitor del mismo sexo. Su máscara, el huidizo. Procura no hablar, no dar su opinión, pasar desapercibido, como si no existiera. No Sostiene su verdad, lo que dice, piensa y hace...

Su miedo es el pánico a que le rechacen. Huye... Ya se rechaza él primero para evitar que los demás le rechacen. Desvalorizado. Perfeccionista. Aislado e incomprendido. Cree que la felicidad no existe o es efímera...no se siente merecedor de nada.

Luego vimos la herida del abandono. Desde el primer año de vida, hasta los tres años. Se genera con el padre del sexo opuesto. Su máscara... el dependiente. Su gran miedo, la soledad. 

Es capaz de hacer cualquier cosa para que no le abandonen. Pasa de la tristeza a la Alegría con mucha facilidad. Requiere y exige atención continua del entorno como prueba de Amor. Tiene dificultad para desarrollar sus talentos si no se encuentra apoyado/acompañado. 

Hagamos memoria, los padres que generan las diferentes heridas, también las padecen. Tenemos que ser conscientes de que no lo han podido hacer mejor. Que todos somos Inocentes. 

Por la complejidad en el reconocimiento de la herida que tratamos hoy. El ejercicio constará de leer con detenimiento y en voz alta las diferentes características de la máscara del masoquista y la herida de la humillación. Nos mantendremos con los ojos cerrados durante todo lo que dure el proceso, estando muy atentos. Después pondremos en común y realizaremos las preguntas que necesitemos hacer. 

La tercera herida es la de la humillación. Se genera a partir del tercer año de Vida, con el progenitor que te impide conectar con el placer... puede incluso que los dos progenitores te la provoquen...

Se vive de una manera más intensa con la madre, temas de la alimentación, la higiene, la salud, la sexualidad, limpieza..

En cuanto al padre, el conocimiento, la palabra...

El niño se siente controlado, juzgado, medido, comparado. Tiene la sensación de que no puede moverse, hacer lo que él quiere.

Es la herida más difícil de ReConocer. Personalmente una amiga psicóloga me decía una y otra vez que creía que yo la tenía y no supe verlo hasta hace unos años... todas las fichas empezaron a casar... y así pude empezar a sanarla.

Su máscara... el masoquista. Creamos un personaje que utilizamos cada vez que entramos en contacto con el dolor que la herida crea en nosotros. hasta que no se reconoce y se sana, condiciona nuestras relaciones sociales, nuestra vida...

El masoquista se trata mal. Obtiene cierta recompensa con ese castigo/sufrimiento que se AutoImpone ya que siempre se siente culpable de todo. En la mayoría de los casos no ha tenido nada que ver. 

Puede llegar a hacer muchas cosas sólo porque le parece que los demás quieren que sea así... Es lo que hace o no hace, lo que tiene o no tiene lo que le genera la herida.

La vergüenza y culpa son las emociones/sentimientos más relacionados con el masoquista. Puedes sentir culpa sin vergüenza, pero cuando sientes vergüenza, la culpa va automáticamente asociada.

Lo contrario de la vergüenza son la soberbia y el orgullo.

Sentimientos de vergüenza y culpa. Cree que Dios le observa y juzga sin descanso.

No expresa sus emociones, sus sentimientos. Contiene las palabras continuamente.

No ReConoce su sensualidad, su atractivo. La mantiene oculta, reniega de ella. La relaciona con algo sucio. 

Tiene el don de hacer reír a la gente humillándose. Para tapar la vergüenza que siente bajo sus palabras.

Humillación significa rebajarse, a uno mismo o a alguien. sumisión, vergüenza, degradación...

Se relaciona con el mundo físico, con el tener y el hacer. Cuando nos empezamos a independizar, a adquirir autonomía, a comer solos, a ir al baño solos...

Sientes que uno o los dos progenitores se avergüenzan de ti... no comes lo que a ellos les parece suficiente, te ensucias comiendo, cuando te haces pis encima, cuando te regañan por algo que has hecho mal delante de otras personas...

El niño se siente humillado, rebajado, mortificado, no respetado, comparado con otros niños/hermanos que lo hacen mejor que él... cada vez se hace la herida más grande.

Cuando te obligan a comer, te insultan porque te has manchado. cuando cuentan tu fallo a otros... nos sentimos degradados, avergonzados, culpables de aquello que estamos haciendo mal, la herida va tomando más fuerza.

Las características físicas que desarrolla son:

- Cuerpo grueso, con exceso de grasa. Su cuerpo es redondo, si solo le pasa en una parte del cuerpo, la herida no es tan profunda.

- Bajo de estatura. Cuello grueso e hinchado. Sus ojos abiertos e inocentes como los de un niño.

- Tensiones en cuello, garganta, mandíbulas y pelvis.

- Cuanto más te reconoces, la herida es más profunda...

Personalidad y comportamiento:

- No le gusta ir rápido. Cuando no consigue ir rápido como los demás, le da vergüenza... tenemos que darnos la oportunidad de ir a nuestro tiempo, con nuestro ritmo y a nuestro Son.

- Se Carga con muchas cosas, más de las que puede llevar a cabo. Por eso suelen tener espalda muy fuerte y ancha, para cargar más peso del que deben. Cuanto más peso cargas, más peso cargamos en nuestro cuerpo físico.

- Cada vez que queremos hacer algo por y para alguien, creamos obligaciones o vínculos. Ayudas a los demás para que no nos humillen. Al final tienes como una sensación de que han abusado de ti y te sentirás humillado, degradado... es muy raro que obtengan ReConocimiento por todo lo que hacen.

- Aquí nos podemos encontrar con esas mujeres que se cargan con todo el trabajo de casa, se quejan una y otra vez, pero siguen haciendo lo mismo, ellas son las que se crean ese vínculo.

- Es como si pensaran/vieran a los demás incapaces de hacer las cosas que ellos hacen o de la manera que ellos las hacen. Inconscientemente están humillando a los demás... es como si ridiculizaran al otro. Repiten finalmente la misma herida que ellos han sufrido y pueden llegar a hacer sufrir a las personas que le rodean.

- Cuando se da cuenta de que no tiene que ocupar tanto espacio en la vida, su cuerpo comienza a cambiar... cuando sienta en lo profundo de su corazón lo especial e importante que es, no tendrá la necesidad de demostrarlo a los demás...

- Parece que tiene el control pero lo hace por miedo a avergonzarse de sí mismo o de las personas que le rodean.

Importante relación con la madre masoquista. Tendrá la costumbre de controlar como te vistes, la limpieza de toda la familia. Empatizas con tu madre y harás todo lo que sea con tal de que no se avergüence de ti. Tiene muchísima influencia.

Puede llegar a anular sus deseos para no contrariar a su madre, solo perseguirá los que comulguen con las ideas de ella.

Siente a su madre como un peso que carga sobre él, incluso hasta después de muerta. La madre obstaculizó su libertad, su vida, su manera de moverse, de ser, de pensar. Le impedía ser como era, pensar y hacer lo que quería. Por estas razones el fallecimiento de la madre se siente como un alivio.
Por otro lado por su alta empatía con su madre también puede padecer de agorafobia.

Cuando empiezas a Sanar, la influencia de la madre empieza a perder poder.

El masoquista se calla las cosas. Tiene la dificultad de expresar lo que siente, sus necesidades, lo que piensa... por miedo a que no sean lo que se espera de él, no sea lo correcto, no estén a la altura... siente una vergüenza tremenda de la posibilidad de avergonzar a otros.

Tienen muy arraigada la creencia de "los trapos sucios se lavan en casa". Secretos y más secretos. Suicidios, enfermedades, separaciones...

El masoquista es hipersensible, sufre por todo y hará todo lo posible por no hacer daño a los demás.

Pueden tener una forma de vestir peculiar, diferente, peinados extravagantes, colores y formas distintas a lo que se catalogaría de "normal", pintarse mucho, llamar la atención por su aspecto y disgustar a sus padres...

Se preocupan de la situación de todo su entorno, se culpan de haber hecho o no haber hecho algo para mejorar los problemas de los que les rodean. Esto le aleja de mirar hacia sí mismo y ocuparse de sus necesidades. Aunque sepa lo que quiere, se hiere haciendo caso omiso a lo que necesita, esto aumenta su herida y su máscara. Le ayudan a pintar la casa a un amigo y no tienen tiempo, ni ganas para pintar la suya. Tiene un Alma de misionero.

No puede concebir sentirse especial. se siente humillado y rebajado a la mínima de cambio. Carga con la culpa de todos. nadie más que nosotros mismos puede hacernos sentir culpables.

Para ellos es vital la Libertad. Hacer lo que quiere y cuando quiere. No ser controlado por nadie. Cuando se siente libre no tiene límites. Tiene miedo a no saber gestionarla, a hacer cosas de las que se pueda avergonzar. Hace todo para no ser libre.

Suelen liberarse de un ámbito para volverse preso en otro. Se obligan a hacer cosas que no corresponden a lo que quieren hacer.

Todo lo hace a lo grande, demasiado trabajo, beber, comer, hablar, ayudar... y cuando lo hace se siente avergonzado, culpable, teme el juicio de los demás...

De pequeños se han sentido controlados por los padres que han llegado en ocasiones, hasta a elegir a los amigos con los que debía de ir.

Tiene mucha energía bloqueada. una vez que se permite ser libre, esta energía se desbloquea.

Utilizan ropa que no es de su talla, ajustada, que haga evidente su gordura. Se manchan mucho en público cuando comen. Todo es como para sentirse aún más rebajados y humillados.

Cuando la herida comienza a sanar, buscan ropa de su talla, que les queda mejor y les favorezca más.

Cuando disfruta del placer se siente culpable y que se está aprovechando. Esta sensación de culpa les hace engordar.

También tiene un gran sentido del deber. Rol de intermediario, coordinador. De esta manera se asegura quedar bien con todo el mundo.

Expresiones "Ser digno o no serlo"

Un capítulo aparte tiene la sexualidad. Recibe diferentes mensajes de sus padres en cuanto a avergonzarse de sus cuerpo desnudo. Le hacer Ver la sexualidad como algo sucio, asqueroso y vergonzoso, de lo que hay que sentirse culpable. Todo ello influye posteriormente en su conducta sexual.
Hay que hacer un trabajo importante para que ya adolescentes puedan vencer estas creencias...
Son personas sensuales y sexuales. Serían mucho más activos si fuesen libres de expresarse y reconocer sus necesidades en esta área. A pesar de que les han educado en la creencia de que el sexo es algo feo, sucio y asqueroso. El hombre masoquista es tímido con respecto a la sexualidad y puede tener problemas de erección y de eyaculación precoz.  
Enfermedades comunes. 
Dolores de espalda por falta de libertad. De hombros, por exceso de carga. La parte alta de la espalda está asociada al plano afectivo y la baja al plano material.
Asma y problemas del aparato respiratorio. Les ahoga la vida. también se dejan ahogar por los problemas de los demás.
Problemas de piernas, de pies. varices, esguinces, fracturas... a causa del miedo a no ser capaces de moverse.
Problemas de hígado por rabia e ira acumulada, contenida.
Dolor de garganta, anginas, laringitis... se frena con lo que tiene que decir, sobre todo en lo que le gustaría pedir.
Posibles problemas de tiroides, relacionados con la dificultad de reconocer y expresar sus deseos.
El hecho de no escuchar sus deseos les causa picores cutáneos... problemas de diabetes por no permitirse dulzura en su vida. si se permiten placer o dulzura en sus vidas se sienten culpables, humillados...
Problemas cardíacos por no amarse lo suficiente.
En cuanto a la alimentación es extremista. Come mucha cantidad, o pequeñas porciones para no sentir vergüenza muchas veces, por lo que al final, comen mucho también.
Momentos en los que se pueden volver bulímicos. Otra cosa que pueden hacer es comer de pie. Así les parece que no han comido porque no se han sentado a la mesa.
Sienten culpabilidad al comer. comen alimentos grasos como el chocolate. Cuando una persona como mucho y no engorda es porque no tiene esta creencia, no siente culpabilidad y no engorda.
El masoquista se compensa con la comida, es su manera de darse gratificación. cuando empiece a gratificarse con otros medios, se dejará de compensar con la comida.
Para ReConocer la herida de la humillación el masoquista tendría que reconocer hasta qué punto siente vergüenza hacia sí mismo y hacia otras personas y cuántas personas le parece que se han podido avergonzar de él.
Tiene que ser consciente de las veces que se humilla solo, se subestima y no se encuentra digno. Es  un extremista, al principio no ve ninguna situación, pero enseguida se acordará de muchas situaciones.
Su primera reacción es quedarse en estado de shock, luego se reirá de ellas. Importante es darse cuenta que no tiene que asumir la responsabilidad de los demás. 
En general se vive con el progenitor del mismo sexo, que también tendrá esta herida. Pero se puede vivir con los dos. Empezar a tener compasión por tu madre/padre te ayudará a desarrollarla hacia ti misma. 
La causa principal de una herida es nuestra incapacidad de perdonar la situación o a nosotros mismos.
Cuanto más profunda es la herida más te comparas, te rebajas y te humillas. También haciendo demasiado por los demás, humillas a las otras personas.
Esta herida te hace olvidar de tus necesidades, piensas solo en los demás. Te sientes buena persona, generosa, siempre dispuesta a ayudar, cargas a tus espaldas muchas responsabilidades. haces de todo para sentirte útil y no sentirte humillada y rebajada, pero de esta manera, adquieres tantos compromisos que te quitas libertad. 
Cada vez que actúas por miedo a sentir vergüenza de ti mismo ó miedo a ser humillado, por ejemplo, qué pensaran si al final no hago lo que he dicho que voy a hacer... tengo que hacerlo aunque no quiera y no tenga ninguna gana de hacerlo... llevas la máscara del masoquista. 
Para sanarte basta con darte tu tiempo para escuchar tus necesidades. Anteponer tu libertad de hacer lo que quieras antes que las necesidades de los demás. No hacerte cargo de más cosas de las que puedas llevar a la acción, contando con tener tiempo para ti. dejas de limitarte. Te permites preguntar sin pensar que molestas o eres pesado. 
¿Te has ReConocido en algo?
¿Tiene tu pareja o tu ex esta herida y cómo se manifiesta en esta relación?
Observarnos y estar atentos a nuestro entorno es la clave para abrir los ojos. Ver es la clave para liberarnos.
"Una vez que hayas probado Volar, siempre caminarás por la tierra con los ojos mirando al Cielo, porque Allí has estado, y Allí siempre anhelarás regresar" Leonardo Da Vinci
Divino Creador, padre, madre, hijo todos como Uno… si yo, mi familia, mis parientes y antepasados te hemos ofendido, a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón… humildemente pedimos tu perdón. Deja que esto limpie, purifique, libere, corte todos las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas, y transmuta estas energías indeseables en pura luz… Así está hecho…
Morrnah Simeona. ♥️

Aloha!!!

María Luisa Ferrer Arroyo
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Martes 6 de Agosto 2019.
Propósito: Recapitulamos. Agradecimiento, Escucha interna y Autoperdón, La compasión hacia uno mismo. Empezar a aprender a Amarnos Mejor a Ser nuestra propia Varita Mágica. 
Red de Ho’oponopono Agartam



Hoy vamos a recordar algunos pasos que ya hemos dado. Insistimos para ponerle Atención, practicarlos, llevarlos a la Acción con perseverancia e integrarlos en nuestro día a día.


El primer paso es el Agradecimiento. Se logra siendo conscientes de lo que tenemos. Salud, ese perfecto engranaje que es nuestro cuerpo. Esa máquina inigualable que nos ayuda a vivir, a Sentir, a disfrutar de la Aventura Mágica de la vida. 



Nuestros ojos que nos permiten ver esa flor, ese cielo, ese Sol que nos encontramos cada mañana. La boca para paladear todos esos sabores, para besar a nuestros seres queridos. Los brazos para abrazar, para jugar. Los pies que nos permiten ir donde decida nuestro Corazón, donde queramos..



La familia, los amigos, el techo, que nos acoge, el trabajo que nos da el sustento para vivir... sólo tenemos que enfocar la mirada en todas esas cosas que cuando nos levantamos cada mañana y luego al transcurrir todo el día, siempre están ahí, con y para nosotros y que la mayoría de las veces no somos capaces de ver, de Sentir, de disfrutar... 



Nuestra educación ha ido dirigida a lo que nos falta... nos centramos equivocadamente en lo que no tenemos. Eso nos crea una sensación de insatisfacción que de esa manera obsoleta, no se puede llegar a cubrir... esa no es opción. 



Acostumbrémonos a Agradecer lo que tenemos. El agradecimiento es una Vibración que nos eleva a la Frecuencia de los Milagros, de la Creación, de la Magia, del fuego, del Amor. 
El segundo paso, aprender a hacernos caso, a escucharnos.. a ponerle corazón a lo que nos oímos decir... no hay mejor amigo, más empoderante que uno mismo. A la vez, podemos ser nuestro peor enemigo. Nos damos tanta información cuando hablamos. Pongámonos atención y Todo empezará a cambiar. 
Cuando desperté a esta verdad, me quedé helada. No hace falta que venga nadie de fuera a ayudarme, a darme valor. Si viene es genial, si no viene y tú misma sabes inspirarte... pasas a tener ese “superpoder”, eres Invencible...
Lo mismo lo aplicamos para el otro “superpoder” que tenemos y no debíamos utilizar. El de cortarnos las alas, la Ilusión, las ganas de poder hacerlo, de perseverar, de mejorar lo que ya hemos hecho, lo que vamos a hacer, a decir, a Crear... 


Y aprovecho a incluir un tercer “superpoder” el de perdonarnos, lo que hayamos hecho, ya lo hicimos, ya no hay vuelta atrás. Si hay algún perjudicado, apresúrate a resarcirlo, pídele disculpas... si puedes revertir las circunstancias, corre a hacerlo. En la mayoría de las ocasiones, con sólo una disculpa es suficiente. Con nuestro reconocimiento de que lo podíamos haber hecho de otro modo, asumiendo nuestra responsabilidad. No fuimos conscientes, no pudo ser así. Lo sentimos, nos disculpamos y YA. Este perdón se aplica primero a nosotros mismos. Por lo que pasó, por hacer lo que hicimos, de acuerdo a nuestra consciencia en ese momento, por lo que Sentimos, al hacerlo y después de hacerlo. Perdonarnos es algo muy importante. Asumir nuestra responsabilidad y no la “culpa”. Otro lastre en nuestras vidas que nos hemos grabado a fuego... 


Y es que el verbo, la palabra, CREA. Hasta que no seamos capaces de Reconocer nuestro más importante “superpoder”, no podemos ejercer nuestra Magia conscientemente. Nuestras  células nos escuchan, nuestra mente, nuestra niña interior... qué ganas tienes de hacerlo bien cuando comienzas por un “no soy capaz” “a mí esto no me sale” “yo no soy bueno en esto”  y la frase Estrella... “soy un desastre”... no me crean, empiecen a escucharse y a cambiar sus hábitos de echarse por tierra. Comiencen a animarse, a motivarse, mejor aún, a inspirarse, a darse Fuerza, a ReConectar con su Corazón, con su Fuego, con su Magia..

Se ven capaces de hacerlo??? De poner el foco en lo que decimos. De hacernos responsables de todo lo que nos pasa. No hay otro protagonista que nosotros mismos...

Dejemos 5 minutos para Sentir lo que hemos Escuchado. Abramos debate. Te parece que es así? Eres tu mejor Amiga y también en ocasiones tu peor enemiga?

Sabes que únicamente tú tienes esa “Varita Mágica” que puede cambiarlo todo? 
La mente concreta, la que se encarga de lo cotidiano, escucha de forma limitada y hace sus propias interpretaciones. Muchas veces incluso no escucha, está en automático. Está distraída, ocupada, pensando, comparando, compitiendo, enjuiciando... Estemos Atentos, seamos conscientes de lo que nos decimos y cómo nos hacemos Sentir.. 
La técnica ancestral de Ho’oponopono es de gran ayuda para aquietar la mente.
Ho’oponopono es sanador, una herramienta limpiadora magnífica cuando caemos una y otra vez en estos juicios, en estas comparaciones y este afán de competir que nos hacen infelices. Practicando, acallamos la voz del ego, le bajamos el volumen, nos tranquiliza, nos envuelve una sensación de bienestar, de paz interior.
Siendo contantes, comenzamos a escuchar nuestra voz interior, nuestra intuición. A reconocernos, a decidir desde nuestro corazón y no desde nuestra mente que nos limita en tantas ocasiones. Además elevamos nuestra vibración, nuestra frecuencia.
La práctica consciente del Ho’oponopono nos trae al Aquí y al Ahora. Nos ayuda a estar Presentes. A cambiar ese pensamiento en bucle que nos lleva al abismo de las emociones sin control, de la baja vibración, de la nula autoestima.. 
Nosotros somos los que tenemos que hacerlo/practicarlo. Somos los que podemos cambiar y borrar estas memorias, nuestra realidad. Repitiendo estas palabras dulces y sanadoras, borramos en nosotros y se borra en todos. Al cambiar nosotros, todo nuestro entorno y todos cambian.


Este mes no sé del todo cómo saldrá la publicación. Lo hago desde el móvil. Estoy fuera. No quería dejar de compartir el propósito. Abrazo de Alma y Corazón. Todos Somos Todo y Somos uno, Estamos.          👁♥️👁⭐️♾ 
"Limpia, borra, borra y encuentra tu propia Paz.
 ¿Dónde? 
Dentro de ti"

Morrnah Simeona


Meditación "Divinidad, borra en mi lo que está causando está situación"


Lo siento, perdón, gracias, te amo. "Gracias por borrar en mí las creencias y memorias que causan que mi mente ego se apodere del control de mi realidad" Gracias, Gracias, Gracias. Activamos la energía del Universo. Puedes sanar tu alma y eliminar el resentimiento, las enfermedades, la ira. Acceder al perdón sólo aceptando que eres tú el creador de todo lo que te sucede y por lo tanto puedes borrarlo, descrearlo, anularlo entonando estas dulces palabras sanadoras. Llave de la luz (3 veces) Ponemos Luz allí donde ha surgido la oscuridad. Mentalmente repite e imagina que enciendes una llave de la luz, y que se ilumina una habitación, así estamos enciendo una luz para uno y para todos. Azul índigo (3 veces)


Sirve terapéuticamente en casos de mejora de salud.
Estimula la imaginación y la intuición. También es un fuerte sedante. Es una mezcla de rojo caliente y azul frío. Da resistencia ósea o muscular. Estimula y fortalece el sistema inmunológico.


Gotas de Rocío (3 veces)


Junto a Azul índigo limpia las memorias y creencias erróneas que han creado una enfermedad. Es de origen Alquímico. Es el trabajo de la búsqueda del oro, "Nuestro Oro".
Sirve para limpiar las memorias que existen en nosotros y que compartimos con las personas que se encuentran a nuestro lado. Creencias que se reproducen una y otra vez, en hechos, circunstancias y dolores que ya no deseamos vivir. La paz del yo (3 veces) La paz esté contigo, toda mi paz. La paz que es "yo", la paz que es el "yo soy". La paz por siempre y para siempre, ahora y para la eternidad. Mi paz te doy a ti, mi paz te dejo a ti. No la paz del mundo, solo mi paz. La paz del "yo". Borra aquellas memorias que nos impiden tener paz interior. Para cerrar el día, abrir ó cerrar una reunión, en las comidas y otros eventos. Suelto y confío (3 veces) "Gracias Divinidad por sanar mi percepción sobre esta situación, relación, asunto y hacerme verla desde los ojos del Amor, para que sane mi mente" Desapego de cualquier resultado o expectativa. Lo entregas a la Divinidad. "Divino Creador, padre, madre, hijo todos como Uno. Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados te hemos ofendido, a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón. Humildemente pedimos tu perdón. Deja que esto limpie, purifique, libere, corte todos las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas, y transmuta estas energías indeseables en pura luz. Así se hará. Así está hecho.
Morrnah Simeona. Lo siento. Perdóname. Te Amo. Gracias Ahora repite las palabras que más resuenen contigo, déjate fluir, repite mentalmente las palabras que sientas. Cuando se inicia la incorporación del Ho’oponopono en nuestra vida, los problemas recurrentes van desapareciendo. Abrimos las puertas al Amor Divino para que fluya a través nuestro. Tomamos una respiración profunda y notamos como volvemos a conectar con el Aquí y el Ahora. Agradecemos la experiencia. Gracias, Gracias, Gracias
Aloha!!! 
Amar es estar feliz.

Todo es mucho más Sencillo de lo que nos hemos contado. 
Los sueños se cumplen. 
No me Crean, póngamonos a ello y probémoslo... 

María Luisa Ferrer Arroyo 
Coordinadora Red de Ho’oponopono de Agartam.
Maui. Hawai’i ♥️♾


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Martes 2 de Julio. Las 5 heridas del niño interior. La herida del abandono


Seguimos con el trabajo de sanación de nuestro niño interior. Como identificaba el Dr. Leen, nuestro subconsciente. Hay que hacerse amigo de nuestro subconsciente para que nos ayude a limpiar, borrar y corregir todas esas memorias dolorosas que crean estas situaciones no deseadas en nuestra realidad.

Cada herida conlleva una máscara que la persona se crea como escudo protector para no entrar en contacto directo con el dolor. Dependiendo de la profundidad de la herida la máscara se activa más o menos a menudo.

El mes pasado hablamos de la herida del rechazo, que es la más profunda. La máscara del huidizo, miedo a tomar decisiones, decir lo que piensas, hacer lo que sientes. Este mes hablaremos de la herida del abandono, es la herida más duradera, la que más tiempo nos acompaña. La máscara de esta segunda herida es la dependencia.

Se genera entre el primer año de vida  y va hasta los tres años. Con el progenitor de distinto sexo. Si lo sientes con el del mismo sexo, es la herida del rechazo. En general se suelen padecer juntas, el sentimiento de rechazo por el padre del mismo sexo y el de abandono por el del sexo opuesto.

Las heridas del niño interior forman parte de nuestro día a día hasta que somos capaces de reconocerlas y dar los pasos necesarios para sanarlas.

Sentirse abandonado por nuestros padres en la infancia, de la pareja, del hijo, de la propia sociedad significa sentirse aislado, dejado a nuestra suerte. Genera una herida que no se ve, crea una dependencia hacia lo que amas, hacia el otro.

Una de las características más importante de esta herida es la comparación irracional de la cantidad de amor que recibes. Te parece que tu progenitor, pareja, amigo, no te quiere lo suficiente. Piensas  que la causa de la tristeza, vacío y soledad interior que sientes es esa falta de amor, en vez de ser consciente que el motivo está únicamente dentro de ti.

Con esta herida pasa como con la herida del rechazo. Crea un patrón que genera que reacciones automáticamente, ante cualquier situación que te parece que puede disponerte a volver a sentir ese dolor que ya conoces, de que los demás te abandonen.

Las heridas se generan en la infancia, debido a una falta de dedicación, de reconocimiento, de protección, de atención, de dejar sin cuidado una necesidad afectiva. Incluso en algunos casos por falta de comida. Es importante tener en cuanta que el progenitor que nos la genera es también portador de la misma herida. Es una cadena de dolor. Al detenernos y ocuparnos de ella, la sanamos para nosotros y para las generaciones venideras.

La sensación de la herida del abandono es de no sentirse atendido, visto, querido. Es importante reconocerla y hacer el trabajo para sanarla, que no se convierta en un sufrimiento eterno. Curiosamente, dos hermanos que han vivido, experimentado las mismas circunstancias no tienen porqué reaccionar , tomarlo de la misma manera. Lo que a uno le marca, al otro le parece una verdadera estupidez y viceversa para otras heridas.

Primer paso del camino de la sanación, dejar de engañarte  y reconocer que la tienes. Después darte cuenta que el progenitor que te la ha causado también es portador de la misma herida. Que de acuerdo a su nivel de consciencia no lo ha podido hacer mejor. Tener compasión de su dolor, de las circunstancias que él/ella pasó y que para ti en principio, han sido totalmente transparentes hasta ese momento.

En la mayoría de los casos nos da vergüenza reconocer las heridas de nuestro niño interior. Nos parece que proceden de comportamientos terribles de nuestros padres y no es así. Pueden ser tan sencillos y comunes como irse a la compra y no decírtelo, ya que piensan equivocadamente que no les vas a entender. Desaparecen ese tiempo y tú en casa y sin explicaciones sientes que te han abandonado. Así de absurdamente puede comenzar un padecimiento que se alarga muchos años en nuestras vidas y que trae consecuencias desagradables, limitantes y muy determinantes en la capacidad de relacionarnos normalmente con los demás.

Otras causas de la sensación de abandono, de alejamiento: cuando tienes un hermano, cuando los padres trabajan y dejan a los niños en una guardería o con otra persona, cuando el niño se queda en la incubadora en el hospital, cuando los padres se van de viaje y lo dejan con la abuela...

En la herida del rechazo, la sobreprotección. En la del abandono, el típico caso de los padres que le dan todo lo material al niño, pero no le dedican el tiempo, el cariño que el niño necesita.

Para sanar la dependencia emocional, hay que sanar primero la relación con los padres. Uno de los mejores caminos es el perdón y el perdonarnos a nosotros mismos. Ser conscientes de que solo estamos reconciliando las relaciones a través del amor. Perdonar lo que pasó, al progenitor que nos lo hizo y a nosotros por actuar de esa manera. La aceptación total de la circunstancia experimentada.

El niño herido y luego el adulto cree que no va a poder lograr nada por sí mismo. Siempre está pidiendo la aprobación y la opinión de otros. Haciendo todo lo que le piden por miedo a que le abandonen. Su mayor temor es quedarse solo. Renuncian a sí mismos. La persona que se siente abandonada se siente marginada, indigna, culpable, con una desvalorización importante.

Es lo que se ha venido a llamar "mendicancia". Mendigas amor, atención, reconocimiento de los otros. Aunque no te apetezca, vas, lo haces, te unes a los diferentes grupos, actividades, cursos... con tal de no perder a esos compañeros, amigos, pareja... miedo constante a la soledad. A que dejen de llamarte, convocarte para los eventos, a que dejen de valorarte y tenerte en cuenta.

Pueden sostener situaciones y relaciones insostenibles a cambio de recibir amor.

Sensación de insatisfacción, lo que recibes nunca es suficiente. De que nadie te valora/quiere/considera como te mereces, como tú los valoras y consideras a ellos. Comparación continua, entre lo que das y lo que recibes.

El dependiente es la "víctima" profesional. Crea en su vida dificultades, como enfermedades, para sentirse importante y llamar la atención. Como buena víctima juega muchas veces el papel de "salvadora". Buscará salvar de cualquier circunstancia a alguien a quien ame, con el fin de obtener su reconocimiento.

Dramatiza mucho lo que le sucede. Siempre se identifica con la peor versión de lo que puede ocurrir. Visión pesimista, llena de miedo y angustia al futuro. No creen en la belleza de las cosas y las personas. Tienen dificultad de hacer, decir, ir a cualquier sitio por sí solos. Necesitan la ayuda de otros. Cuando la obtienen se sienten amados.

Comúnmente sufren altibajos emocionales, de la alegría a la tristeza en pocos minutos. Aunque en general su emoción más intensa es la tristeza. Una inseguridad permanente y un miedo a ser abandonados les acompañan también.

Palabras/frases que suele utilizar "no soporto más" "ausente" "solo" "pirata" "bandido" "comer"

En general les cuesta acabar lo que empiezan, no son constantes. Eterna duda en sus decisiones, de su capacidad. Ansiedad ante el futuro. Pensamientos continuos de que no son suficiente. Niños solitarios y adultos callados.

Sus temores: a la vejez, a la muerte, a la locura. Sufren agorafobia. Estos miedos provienen de la infancia.

La causa fundamental es la incapacidad de perdonarnos a nosotros mismos  y lo que hacemos a los demás. Te abandonas, no te escuchas, no te prestas atención. Abandonas tus proyectos. Todo es por el miedo a revivir el abandono. Para que no lo hagan ellos, ya nos adelantamos nosotros.

Pasos para sanar: 1.- Toma de consciencia de la herida y la responsabilidad 100% de que eres tú tu propio sanador, no hay otro. 2.- Hablar desde el punto de vista del niño de lo que sufrió. Para sanar hay que hablar, escribir, compartir ese dolor. Sacarlo del corazón donde se encuentra encapsulado. 3.- Aceptación, no negar, ni suavizar. 4.- Validar las emociones y necesidades. Todo lo que hemos sentido, odio, rencor, ira... Perdonar la circunstancia que ha ocurrido, al que nos la ha producido y a nosotros por lo que hemos sufrido y sentido. Todo está bien. 5.- Revisar el grado de soledad padecido. De no merecimiento de que nos dedicaran su amor y su tiempo. Somos merecedores de todo lo mejor, de Amor, sin duda. Fueron las causas que se dieron lo que no nos permitió recibir esa atención. Somos Merecedores de Amor. 6.- Nuestro sentimiento de culpa. El niño es siempre Inocente y víctima de la situación. No ha podido hacer ninguna otra cosa. 7.- Permitirnos sentir enfado, odio e ira. Todo está perfecto, es lo que sentimos. Reconocerlo y perdonar la situación. 8.- Permitirnos sentir tristeza y pena. Lo mismo que el punto anterior. También está bien, permitírnoslo y perdonarnos. 9.-Transformación y responsabilidad. Hacer algo al respecto de lo que pasó para sanarlo. Contarlo, escribirlo en privado, compartir la experiencia para ayudar a otros... 10.- Comprender la realidad de nuestros padres. No lo han podido hacer mejor de acuerdo a su momento de consciencia y a lo que ellos mismos han vivido en su infancia. No olvidemos que ellos también son portadores de la herida.


MEDITACIÓN. Visualización conexión con nuestro niño interior. 

Se trata de que interioricemos un tipo de ejercicio similar a este y lo incluyamos en nuestra rutina diaria. Cuidar y ocuparnos de nuestro subconsciente, de nuestro niño interior es muy sanador. Ayuda a nuestro equilibrio y nuestra paz interior. Los autosabotajes disminuirán poco a poco. Pruébenlo, no dejen de darse esa mágica oportunidad.

Sentados cómodamente. Con la espalda erguida y los pies firmemente en el suelo. Nos relajamos, cerramos los ojos. 

Vamos a contemplar, a observar, a ocuparnos y sanar la relación más importante en la creación. La relación mente consciente (madre) y el subconsciente (niño interior). 

Hacemos tres respiraciones profundas, a nuestro ritmo, como nos resulte más cómodo, relajamos los pies, tobillos, pantorrillas, rodillas, muslos, cadera, abdomen, pecho, brazos, cuello, cabeza...

Visualizamos una imagen de cuando éramos niños...da igual la edad que tengamos.

Recordemos el nombre cariñoso que nos daban cuando éramos pequeños o incluso aún mejor, inventemos un nuevo nombre ya que vamos a establecer una nueva relación consciente con ella/él. Pongámosle el nombre que queramos, nuevo, que no tenga nada que ver con nuestro pasado, así contribuimos a limpiar toda la situación.

Visualizamos a ese niño frente a nosotros. Nos acercamos con mucho Amor. Le saludamos.

"Lo siento, "Perdóname" por no haberme ocupado de ti. "Nos amo". Confía en mí, estaré siempre contigo, me ocuparé de ti. "Gracias" por formar parte de mí. Por confiar en mí. Por aceptar y darme una oportunidad de mejorar. 

Así estamos limpiando, borrando y corrigiendo esas memorias dolorosas grabadas. "Suelta y Confía" pidámosle que se libere de esas creencias limitantes, de esos pensamientos recurrentes, de esos recuerdos dolorosos que crean esta realidad no deseada que una y otra vez se repite en nuestras vidas. 

Ahora, le pedimos ayuda para un problema, una situación, un dolor o malestar concreto.

Deja ir todas las memorias, los recuerdos, los pensamientos dolorosos que me hacen experimentar esta situación. No sé cuales son las memorias, ni quiero saberlo. Tú si sabes cuales son... las que me han creado esta enfermedad, esta escasez, preocupaciones materiales, enfrentamientos, peleas, discusiones... Por favor, déjalas ir. Las entregamos, las ofrecemos a la Divinidad. 

Divinidad por favor, ayúdanos a liberar estas memorias dolorosas que causan esta situación no deseada.

¿Qué es lo que está pasando en mí que genera este problema? Por favor limpia todas las memorias que tengamos que crean esta situación no deseada. Las entregamos a la Divinidad y le pedimos que las libere y que las transmute en pura Luz.

Gracias, gracias, gracias por estar dispuesto a dejar ir todo este sufrimiento, este dolor, para que tú y yo podamos limpiar estas memorias, desbloquear estas situaciones. Avanzar hacia la unidad, el Amor, la Luz.

Divinidad por favor, ayúdanos a liberar estas memorias dolorosas que causan esta situación no deseada.

Terminamos haciendo 3 respiraciones conscientes.

Una vez acabadas las tres respiraciones, volvemos al momento presente, agradeciendo la experiencia. 

Gracias, gracias, gracias.

Abrimos los ojos Bellos. 

Recordad que este ejercicio se puede simplificar muchísimo, haced ese sortilegio. Personalizar vuestra propia conexión. Así ganamos crédito y poder personal, Creamos nuestra propia Magia.


"Para entrar en el reino De Dios, los Hombres deben transformarse en niños"
Jesús (Mateo 18:3) 


Luz y Amor,

María Luisa Ferrer Arroyo
Red de Ho'oponopono Agartam













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Martes 4 de Junio. Las 5 heridas del niño interior. La herida del rechazo.



Cuando nacemos, hemos elegido de antemano la familia y el medio ambiente más idóneo en el que decidimos experimentar las diferentes vivencias que hemos elegido trascender, disfrutar, desarrollar en esta Vida.
Todos tenemos un pasado. Es nuestro niño Interior el que guarda los recuerdos de nuestra infancia. Comienzan ya desde la concepción, marcan nuestro carácter, dejan huella, pueden condicionar nuestra vida adulta. 
Las mismas circunstancias se repetirán una y otra vez, hasta que seamos capaces de Reconocer nuestras heridas, de Aceptarlas y perdonarlas. Hasta que seamos capaces de aceptarnos, perdonarnos y Amarnos a través de ellas.
Cuando se produce una situación cualquiera en nuestro día a día y no la aceptamos (emitimos juicios, nos sentimos culpables o hacemos culpables a otros, nos produce temor, por lo que no avanzamos, ni la trascendemos, ni la enfrentamos, damos marcha atrás, nos quejamos de todo y a todo el que nos quiera oír o cualquier otra forma de no aceptación) nos convertimos en imanes que atraemos sin cesar momentos y personas que nos harán revivir esta misma experiencia.
Aceptar una situación no quiere decir que estemos de acuerdo con ella. Se trata de ayudarnos a comprender lo que nos es beneficioso y lo que no lo es. Tenemos que adquirir consciencia de las consecuencias que trae consigo la experiencia. Todo lo que decidimos, hacemos o no, decimos o callamos, lo que pensamos y sentimos o no, entraña consecuencias. 
Tenemos que aprender a elegir y a aceptar lo que queremos hacer contando también con las posibles consecuencias que acarrean nuestras acciones o nuestra inacción.

Debemos permitirnos transitar la situación las veces que nos haga falta, hasta poder transformarnos y trascenderlas. Entonces ya no volverán a repetirse.
¿Por qué no lo comprendemos desde un principio? Aquí el protagonista es nuestro ego, las creencias limitantes, el programa que traemos de base. Estas creencias nos impiden ser lo que Somos, lo que deseamos ser.

Cuando estamos convencidos de que queremos dejar de sufrir, necesitamos actuar desde un nuevo “desde donde” hasta ahora desconocido para nosotros. Esa es la manera de obtener otros resultados, de transcender y dejar de actuar como hasta ahora, fruto de tanto patrón aprendido y de las creencias limitantes. 
Cuando solo hagamos caso a nuestro Corazón, a nuestra intuición, a esa inspiración que nos hace descubrirnos y vernos de una manera diferente, a nuestro Dios interior, viviremos en esta Aceptación. Aquí no entran los miedos y el ataque, la competencia y las comparaciones posibles a los que es tan adicto nuestro ego. 
Para aceptar lo que nos ha ocurrido, tenemos que aceptar la situación y lo que han elegido los otros implicados si los hubiese. Pero también tenemos que aceptarnos, permitirnos no estar de acuerdo con la persona, la circunstancia que nos ha causado el dolor y por otro lado perdonarnos por haber sentido ese dolor, ese resentimiento.
Las experiencias difíciles que vivimos tienen como finalidad mostrarnos que somos iguales a los demás y actuamos de la misma manera. Todos somos todo. Nosotros hacemos lo mismo que cualquiera si compartimos las mismas circunstancias en la vida. 
A nadie más que a ti le compete decidir ser dueño de tu vida. Dejémonos guiar por nuestro Dios interno hacia las personas y situaciones que necesitamos para nuestro mejor crecimiento y evolución de acuerdo con el plan de vida elegido. Esta atracción está determinada por aquellos objetivos que aún no hemos logrado vivir desde el Amor y la Aceptación en nuestras vidas anteriores.
Lise Borbeau habla de cuatro etapas en el niño: la primera es la alegría de ser él mismo. La segunda, cuando conoce el dolor de no tener el derecho de ser él mismo. Llega enseguida la tercera etapa, la de la rebeldía. La cuarta es cuando el niño se resigna, con objeto de reducir ese dolor de no ser aceptado,  comienza a transformarse/disfrazarse de lo que le parece que los demás quieren que sea. Tercera y cuarta etapa es cuando generamos las “máscaras”, son cinco y corresponden a cada una de las heridas.
Tengamos en cuenta que hay personas que se sienten rechazados e injustamente tratados, rechazados y traicionados, abandonados y humillados…
Es muy importante estar atentos a la descripción de cada herida. Con el progenitor con el que nos llevamos mejor durante la adolescencia y al que más amamos, es con el que más tenemos que resolver. La negación es la primera reacción a esta comprobación. Este es el principio de la curación.
Otro dato a tener en cuenta y que facilita la comprensión, la compasión, el perdón y la sanación, es que suelen coincidir las heridas en niños y en padres.
La primera reacción por lo general es no identificarte, rebelarte y no aceptar la descripción de la máscara que te has creado para evitar sufrir. Date tu tiempo.
Debido a estas vivencias en el niño, se acumulan 5 heridas: rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia.
Si no las enfrentamos y resolvemos, nos acompañan a lo largo de mucho tiempo. Afectando nuestra autoestima y por tanto la relación con los demás. 
Hoy veremos la herida del miedo al rechazo. Surge desde la concepción hasta el primer año de vida.
Es una de las heridas más profundas. Está determinado como uno de los mayores daños emocionales que podemos experimentar las personas. Implica rechazo a nuestros pensamientos, sentimientos y vivencias.
Nace del rechazo de los padres hacia su hijo, del progenitor del mismo sexo. En ocasiones incluso sin haber ninguna intención por parte de ellos. Por tener miedo al embarazo. Por venir en un mal momento económico, por tener ya muchos hijos, ser fruto de un abuso, ser de distinto sexo al deseado...
Los niños buscan la aceptación y el Amor de ese padre/madre y su reconocimiento de una manera muy intensa. Comienzan a generar una máscara para protegerse de ese dolor, se infravaloran. Se caracteriza por una personalidad huidiza. En los niños una de las características es crearse un mundo imaginario.
Entre los comportamientos típicos encontramos: apatía, retraimiento, conductas depresivas, alteraciones nerviosas, impulsividad, desobediencia, comportamiento violento.
La sobreprotección es otra de las formas que favorece que el niño se sienta incapaz de afrontar la situación del día a día, por lo que se ve rechazado, se siente desvalorizado... sus capacidades no son suficientes, no es válido y por eso le tienen que proteger y hacer todo por él.
La máscara de la herida del rechazo es la del huidizo. Está Desvalorizado. Tiene miedo a todo. A tomar decisiones, a expresar lo que piensa, a hacer lo que siente.

Esta situación le llevará a lo largo de su vida a buscar continuamente el reconocimiento de los demás, que le costará satisfacer.
La persona herida de rechazo, se siente débil,  se vuelve muy susceptible, se abandonan, puede sumirse en la depresión. Es normal que prefiera la soledad. Si tiene que compartir con más gente intentará pasar desapercibido. Aparecerá camuflado bajo cualquier disfraz, apenas sin hablar...

Sabotea los momentos en los que resulta elegida, no se lo cree. De la misma manera que cuando no lo es, se sigue sintiendo rechazada. 
El adulto tendrá la tendencia a rechazarse a sí mismo, le produce retraimiento, buscar la perfección a toda costa. Rechazará también a los demás y las experiencias placenteras y de éxito. Se identifica con ese rechazo y no se sentirá merecedor. Tendrá la sensación de un vacío interno. 

Pueden ser personas muy delgadas, personas que sacian esa insatisfacción con comida, se recompensan con alimentarse de más. Personas que fuman, el humo es su compañero. Personas que actúan de manera violenta para llamar la atención. Niñas muy jóvenes que buscan este reconocimiento a través del sexo. Enfermedades de la piel para separarte de los demás... buscarte parejas que te rechacen, que no te valoren. 
Para sanar la herida del rechazo hay que reconocer y aceptar la herida. Entonces podemos empezar a borrar estas memorias dolorosas. Perdonarnos a nosotros mismos y a los demás implicados en la situación, lo que nos hacemos y lo que nos hacen. Ser capaces de asumir que no hay culpables.

No tiene nada que ver con leer libros, hacer cursos y escuchar audios. Hay que asumir nuestra responsabilidad 100%. 
Es la Acción la que sana. Ante las mismas circunstancias, actuemos distinto. Atrevámonos a decir lo que pienso y a hacer lo que siento... ni miedos, ni juicios. El ego aparecerá insistentemente para intentar que creas que estás equivocada. 
Hay que tomar la determinación de trabajar nuestra autoestima. Comenzar a Apreciarnos, a Valorarnos y a respetarnos, a reconocer nuestras capacidades sin mendigar la aprobación de los demás. De esta ReValorización, conectaremos con la energía del merecimiento, directamente ligada a la abundancia. Abriremos una puerta a las infinitas posibilidades.
Es importante ser consciente y amar lo que tenemos, nuestras capacidades, nuestros logros, por pequeños que estos sean. Cuidar nuestro diálogo interno, piensa que lo que salga de nuestra boca nos curará o nos dañará. 
Estar seguro de ti mismo. Regálate lo mejor, premia cada uno de tus logros. Mímate. Regálate rodearte de gente que te sume, que sea positiva para ti y tu progreso.
Aceptar la herida como parte nuestra, para poder reconocer las emociones y los sentimientos encapsulados en nuestro cuerpo. Si lo negamos, no podemos sanarlo.
Comenzar a ponernos primero, a cuidarnos, a aceptarnos incluso a través de nuestras heridas, darnos el valor y el respeto que sin duda merecemos, aprender a estar contigo mismo, darte ese tiempo necesario para respirar, meditar, es imprescindible para seguir recorriendo paso a paso nuestro camino.

Si aprendemos a Conocernos y a transformar nuestro pensamiento a través de la meditación, el rechazo pasará a un segundo plano.

La primera prueba es cuando eres consciente que tu entorno empieza a cambiar. Que el trato y el respeto de las personas que te rodean es diferente. Empiezan a desaparecer las disputas, las defensas y los ataques... Los momentos se vuelven más amables. 

Cómo defendía el Dr Leen es importante hacernos amigos del inconsciente a través de nuestro niño interior, para así obtener la sanación, el perdón y la transmutación de las memorias dolorosas lo más rápidamente posible.

MEDITACIÓN. Visualización conexión con nuestro niño interior. 

Sentados cómodamente. Con la espalda erguida y los pies firmemente en el suelo. Nos relajamos, cerramos los ojos. 

Vamos a contemplar, a observar, a ocuparnos y sanar la relación más importante en la creación. La relación mente consciente (madre) y el subconsciente (niño interior). 

Hacemos tres respiraciones profundas, a nuestro ritmo, como nos resulte más cómodo, relajamos los pies, tobillos, pantorrillas, rodillas, muslos, cadera, abdomen, pecho, brazos, cuello, cabeza...

Visualizamos una imagen de cuando éramos niños...da igual la edad que tengamos.

Recordemos el nombre cariñoso que nos daban cuando éramos pequeños. Llamémosle por este nombre o pongámosle el nombre que queramos si es que no lo teníamos.

Visualizamos a ese niño frente a nosotros. Nos acercamos con mucho Amor. Le saludamos.

Hola Bella, ¿cómo estás?

"Lo siento, "Perdóname" por no haberme ocupado de ti. "Nos amo". Confía en mí, estaré siempre contigo, me ocuparé de ti. "Gracias" por formar parte de mí. Por confiar en mí. Por aceptar y darme una oportunidad de mejorar. 

Así estamos limpiando, borrando y corrigiendo esas memorias dolorosas grabadas. "Suelta y Confía" pidámosle que se libere de esas creencias limitantes, de esos pensamientos recurrentes, de esos recuerdos dolorosos que crean esta realidad que una y otra vez se repite en nuestras vidas. 

Ahora, le pedimos ayuda para un problema, una situación, un dolor o malestar concreto.

Deja ir todas las memorias, los recuerdos, los pensamientos dolorosos que me hacen experimentar esta situación. No sé cuales son las memorias, ni quiero saberlo. Tú si sabes cuales son... las que me han creado esta enfermedad, esta escasez, preocupaciones materiales, enfrentamientos, peleas, discusiones... Por favor, déjalas ir. Las entregamos, las ofrecemos a la Divinidad. 

Divinidad por favor, ayúdanos a liberar estas memorias dolorosas que causan esta situación no deseada.

¿Qué es lo que está pasando en mí que genera este problema? Por favor limpia todas las memorias que tengamos que crean esta situación no deseada. Las entregamos a la Divinidad y le pedimos que las libere y que las transmute en pura Luz.

Gracias, gracias, gracias por estar dispuesto a dejar ir todo este sufrimiento, este dolor, para que tú y yo podamos limpiar estas memorias, desbloquear estas situaciones. Avanzar hacia la unidad, el Amor, la Luz.

Divinidad por favor, ayúdanos a liberar estas memorias dolorosas que causan esta situación no deseada.

Terminamos haciendo 3 respiraciones conscientes.

Una vez acabadas las tres respiraciones, volvemos al momento presente, agradeciendo la experiencia. 

Gracias, gracias, gracias.

Abrimos los ojos Bellos. 


"Para entrar en el reino De Dios, los Hombres deben transformarse en niños"
Jesús (Mateo 18:3) 


Luz y Amor,

María Luisa Ferrer Arroyo
Red de Ho'oponopono Agartam



 






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